Y ahora un año de gracia en Gran Canaria

Por Míchel Jorge Millares //

2021 arranca con un cambio de sentido de la ruta religiosa en Gran Canaria. La tradición romera lleva todos los caminos a Teror, pero este año el protagonismo lo tendrá el sendero entre las puntas de Maspalomas y de Gáldar, atravesando la isla por las cumbres. Habrá muchas personas que realicen este camino para alcanzar el jubileo entre Santiago el Chico y el histórico de Gáldar, anterior en un siglo. Y, entre ambas figuras, la espectacularidad del paisaje de la costa sur, las cumbres sagradas, el alisio y la costa norte. Una experiencia entre volcanes y calderas, desde el faro de Maspalomas hasta la ciudad de los Guanartemes, con pendientes vertiginosas en un camino que los ciclistas consideran el puerto de montaña más duro de todo el territorio de la UE. El Camino de Santiago francés no supera los 500 metros de altitud, mientras en Gran Canaria se alcanza los 1720 metros…

Los antecedentes de la devoción de Santiago de los Caballeros de Gáldar, los divulgó Nicolás Díaz Saavedra de Morales, quien recoge la primera mención que sitúa en el Palacio del Guanarteme, en Agáldar, la celebración por el Obispo Juan de Frías de un Tedeum y misa, el día del Señor Santiago del año 1481, tres años después del comienzo de la conquista de la isla y dos antes de finalizar el conflicto bélico. El Obispo volvió a celebrar misa en 1486 coincidiendo con el Año Jacobeo. Por ello, desde entonces, Gáldar se convierte en la primera advocación jacobea fuera del continente europeo. Por bula papal se concedió la celebración del Año Santo Jacobeo en Gáldar desde 1965, y luego in “perpetuum” en 1996. Por ello, quienes realicen este camino alcanzarán el jubileo.

En el caso de Santiago El Chicola historia de los náufragos gallegos que portaban la imagen cuando fueron sorprendidos por un fuerte temporal. Como temieron por sus vidas, se encomendaron a Santiago con la promesa de que, si sobrevivían, construirían una ermita para la imagen. Llegaron a la bahía de Arguineguín. Con la imagen a cuestas, subieron hasta Lomo de Santiago, donde construyeron la ermita. Se estima que fue aproximadamente en 1589. Más tarde, en 1849, el obispo Codina ordenó bajar la imagen desde la ermita del pinar hasta Tunte, donde se le venera hoy en día.

Cumplir con este esfuerzo permite alcanzar ‘la gracia’ o la indulgencia con los mismos privilegios del año jubilar gallego y compostelano. Y eso se logra realizando el Camino de Santiago de Gran Canaria, un recorrido de 62 kilómetros que atesora otra virtud, ya que puede favorecer la actividad económica de parte de la isla, al transitar por ocho municipios, y recupera las antiguas redes de senderos que durante siglos salvaron una orografía complicada para comunicar los pueblos. Discurre entre San Bartolomé de Tirajana y Gáldar, pero atraviesa también territorios de Tejeda, Artenara, San Mateo, Moya, Valleseco y Santa María de Guía. Donde se localizan enclaves emblemáticos como: Maspalomas, Arteara, Fataga, Tunte, Los Moriscos, Caldera de los Pinos de Gáldar, Pavón, Hoya de Pineda, Anzo…

El recorrido en sí es de 61,46 kilómetros que los expertos como Álvaro Monzón recomiendan dividir en seis tramos y hacerlo en varios días de entre 2 y 6 horas por jornada, con distancias de entre 5 y 15 kilómetros. Una opción que puede favorecer la red de alojamientos en el entorno rural grancanario, el avituallamiento y, sobre todo, el conocimiento de nuestros extraordinarios paisajes entre las calderas de las Tirajanas, Tejeda, Montañón Negro, Pinos de Gáldar y así hasta llegar a la falta de la montaña de Gáldar y Guía. Atravesando espacios naturales protegidos, Reserva de la Biosfera, Destino Starlight, Patrimonio de la Humanidad de las Montañas Sagradas… Todo un repertorio de paisajes que merecen ser visitados a pleno pulmón, tanto por los isleños como por los turistas, con la garantía de una experiencia tan gratificante como la que se llevan quienes llegan a la plaza del Obradoiro.

Si a todo esto le añadimos que la ruta se convertirá en un referente de calidad y buen hacer, gracias a las mejoras en el camino con los fondos Feder de la Unión Europea en el marco del programa ‘Volcanes: un viaje a los orígenes del archipiélago canario’, podremos concluir que 2021 va a jubilar las frustraciones de 2020 y nos va a permitir, con un esfuerzo para cruzar puertas que sólo se abren en ocasiones como en este 2021: «Abridme las puertas de la justicia; entrando por ellas confesaré al Señor»Mensajes de amor y misericordia que unen a quienes realizan el camino, sean o no creyentes

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