Saro Hernández y José Rosales trasladan la magia de Lanzarote a la Casa-Museo León y Castillo

  • Volcanes antropomorfos que expulsan paisajes por su cráter, sonidos del mar y de truenos, unidos a textos poéticos, conforman este proyecto audiovisual que puede visitarse hasta el 2 de mayo

La magia de Lanzarote atrapada en blanco y negro en pocos metros cuadrados. Esa es la sensación que tiene el visitante al entrar a la exposición ‘Relámpagos’, en la Casa-Museo León y Castillo de Telde, gracias a la atmósfera que han creado los artistas José Rosales y Saro Hernández. Nueve volcanes antropomorfos pintados en las paredes, que expulsan por su cráter paisajes inspirados en la isla, el sonido del mar rompiendo en la orilla o un trueno retumbando a lo lejos, unido a textos poéticos que nacen de una pantalla cada vez que un relámpago la ilumina, conforman este proyecto audiovisual que traslada al aislamiento y a otra dimensión, solo con los sentidos.

La muestra abrió el 4 de marzo y podrá visitarse hasta el 2 de mayo en el centro museístico dependiente de la Consejería de Cultura del Cabildo grancanario, de martes a domingo de 10:00 a 18:00 horas, con entrada gratuita y aforo limitado. Está comisariada por Tomás Pérez-Esaú y cuenta con la colaboración de Gestión Art-e.

Es la primera vez que ambos artistas se unen para crear un proyecto conjunto y la idea surgió de la relación que ambos mantienen con Lanzarote, lugar de residencia del pintor teldense José Rosales desde hace 10 años, y sitio al que la también teldense Saro Hernández acude cada mes desde hace ocho años por motivos laborales. Llevan cerca de tres años trabajando en esta muestra, que tenía previsto exponerse en junio del año pasado, pero que las circunstancias sanitarias obligaron a posponer para este año. 

Esta novedosa exposición aúna estímulos visuales y sonoros, gracias a la pintura, sonidos y haikus, un género poético oriental que Hernández comenzó a escribir hace ocho años, coincidiendo en el tiempo con esos viajes relámpagos a Lanzarote. Los haikus son un tipo de poesía pura, que han occidentalizados grandes maestros como Mario Benedetti, y en Canarias, José María Millares Sall, explica Hernández.

Los haikus cumplen una métrica, son un poema breve de 17 sílabas, escrito en tres versos de cinco, siete y cinco sílabas en donde la naturaleza está implícita y que nacen de la contemplación, añade.

Estos haikus pueden leerse en la pantalla integrada en la exposición, sobre un caballete, que le da una dimensión de taller de pintura y “es el soporte material que sujeta lo inmaterial”, explica Rosales. El monitor hace la función de lienzo donde leer la poesía, como, por ejemplo: ‘Cerca calima, la vecina africana, ola de calor’ o ‘Rompe en la roca, se funde en el cielo, la estrella de sal’ y ‘El rayo de luz desvela los secretos del equinoccio’, entre muchos otros.

La exposición ‘Relámpago’ es acromática, no tiene color y juega con el espacio y con la luz, apuntan los dos artistas. El objetivo es que el visitante se libere de su parte racional, que sea un tránsito hacia un no lugar, detalla Rosales. “Es una exposición conceptual porque es mental y no es algo oscuro, ya que están los dos no-colores y también lo natural, tanto en los haikus como en las pinturas de los paisajes que expulsan los volcanes, que son lugares inspirados, porque los paisajes de Lanzarote son insuperables”, explica el pintor.

‘Reversos negros, agujeros blancos’, es uno de los conceptos que puede leerse en la exposición, porque, a diferencia de los agujeros negros que absorven, los blancos expulsan mundos, resume Rosales, al tiempo que añade que las líneas negras que unen los volcanes son horizontes y orillas. “Relámpagos es como un despertar, es luz”, agrega Hernández. 

Trayectoria de los artistas

José Rosales es un artista plástico nacido Telde, de formación autodidacta, que comenzó su actividad artística a muy temprana edad realizando actividades culturales en los años setenta. En la década de los ochenta su interés por los nuevos movimientos artísticos que aparecen en Europa (transvanguardia y neoexpresioninismo ) influyen en sus trabajos y expone por primera vez junto a Sixto Henríquez ‘Decadencia’ en la sala Plácido Fleitas.

Ya en 1988, junto a Fernando y Víctor García funda el grupo multidisciplinar 3TT,  pioneros de la videoinstalación y videocreación en Canarias. Sus obras fueron expuestas en diferentes ferias y festivales, tanto en España como en Australia y Canadá.

En la década de los noventa la actividad se concentra principalmente en la creación y promoción de actividades relacionadas con el arte con la intención de hacer visibles las propuestas de jóvenes creadores, en esos momentos surgen los encuentros de creación Casas de Colores en Telde y Ejercicios Espirituales en Arucas, también fue promotor de la Muestra de Artistas Jóvenes, convirtiendo a la ciudad de Telde en un referente artístico y cultural donde los jóvenes de Canarias podían exponer sus obras y asistir becados por el Ayuntamiento a la Bienal de Venecia.

A partir de la entrada en el nuevo milenio comienza a crear una obra más intimista sin dejar de mostrar su visión particular del mundo que le ha tocado vivir, en esta dirección se enmarcan todas las obras de los últimos años que lleva residiendo en Lanzarote.

Por su parte, Saro Hernández, vinculada desde hace años al activismo social, tanto en temas relacionados con la Igualdad como en los Derechos Humanos, es licenciada en Comercio Exterior y Marketing Internacional y especialista en Derechos Humanos por la Universidad del País Vasco. Fue jurado del Premio Nicolás Salmerón de Derechos Humanos en 2014 y trabaja actualmente en Aldeas Infantiles. En su caso, es la primera vez que forma parte de una exposición artística.

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