No bastan las disculpas

Guillermo García-Alcalde. La Provincia. 03.08.2016 |

El coordinador del 33o Festival de Música de Canarias se ha disculpado públicamente por los errores de su programación y las descalificaciones del modelo que sostuvieron y potenciaron durante 32 años todos los gobiernos regionales. La brillante captación de abonados y asistentes consagró la iniciativa como la más internacional e importante de cuantas cualifican al Archipiélago en el plano cultural desde que la autonomía existe. Bien está reconocer la propia ignorancia, pero no basta. Es imprescindible un esfuerzo que corrija el penoso programa, eliminando las “novedades” impropias e invirtiendo el dinero público, cuanto sea posible a estas alturas, en incorporaciones que no desnaturalicen el Festival. Si no, lo mejor será cancelarlo.

Por muy provisional que sea, el coordinador ha tenido carta blanca para obrar a su libre albedrío, sin fiscalización de clase alguna pese a no haber vivido la casi totalidad de las ediciones anteriores ni informarse de los valores que han consolidado el acontecimiento. Increíblemente, además, suscribe con su nombre una recogida de firmas en defensa propia, que de ninguna manera puede confrontarse a los abonos perdidos, según anuncian sus titulares en todos los ámbitos ciudadanos. Esto implica una directa responsabilidad gubernativa y exige medidas inmediatas, que deberán ponerse en otras manos.

Todo lo que esta persona alega como “mejoras” ha sido inmejorablemente practicado en las 32 ediciones que él descalificó. Y es sencillamente demagógico, por no decir estúpido (atención a esto, señor viceconsejero) invadir como coartada el didactismo que corresponde a las magníficas escuelas municipales de música, los cuatro conservatorios (profesionales y superiores), las academias orquestales y todos los entes de enseñanza nutridos por los organismos públicos (es decir, por todos los ciudadanos). Sean serios y no intenten confundir despreciando las funciones de la estructura autonómica de la educación. Nadie lo ha pedido y, por si lo ignoran, no hay mejor pedagogía que la calidad indiscutible.

FUENTE.- La Provincia

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