Luz verde del Senado a tramitar el segundo ‘impeachment’ a Trump

El Senado de Estados Unidos ha abierto este martes otro periodo excepcional en su historia al votar favorablemente la tramitación del segundo juicio impeachment de Donald Trump, punto que fue objeto de debate al tratarse en este momento de un expresidente. 

La votación, que ha contado además de con los 50 votos favorables de los demócratas con otros seis republicanos, se ha producido después de que se emitiese en el pleno del Senado un vídeo de unos 20 minutos en los que se intercalaban imágenes de la turba asaltando el Capitolio con las soflamas previas de Trump en un mitin celebrado a las puertas de la Casa Blanca ese mismo día.

El equipo de Trump fracasó en su intento de suspender el juicio político bajo el argumento de constitucionalidad, pero en una votación de 56-44, los senadores confirmaron su competencia para este “juicio”, el primero a un presidente que ya no está en funciones. La votación de este martes fue para decidir si se podía juzgar a un presidente después de dejar el cargo.

Superado el primer obstáculo, y un año después de que fuera absuelto de los cargos de abuso de poder y obstrucción al Congreso, el Senado deberá decidir, por mayoría cualificada de dos tercios, si condena al ya expresidente por incitación de la insurrección, tras el asalto violento a este mismo Capitolio el pasado 6 de enero. Se trata, según dijo al abrir la sesión el líder de la mayoría demócrata, Chuck Schumer, de “la acusación más grave presentada nunca contra un presidente en la historia de Estados Unidos”.

La historia se repite, pero las profundas diferencias respecto al año pasado eran evidentes desde antes incluso de que se abriera la sesión a primera hora de la tarde.

Como afirma El País, el juicio arranca en un Congreso herido. Los senadores, muchos de ellos testigos del ataque y convertidos en miembros del jurado, llegaban al pleno por los mismos pasillos donde hace un mes se hicieron fuertes los extremistas sublevados. Los centenares de soldados, las vallas y alambradas que rodean el Capitolio son un doloroso recordatorio de la violencia extremista que está en el origen de este segundo juicio, y que se rememoró en un estremecedor vídeo al comienzo de la sesión.

Es probable que Trump sea absuelto, pero el juicio político pondrá a prueba la actitud de la nación frente a esa clase de poder presidencial, la determinación de los demócratas para juzgarlo y la lealtad de sus aliados republicanos para defenderlo.

Los abogados de Trump insisten en que no es culpable del único cargo que enfrenta de “incitar a una insurrección”, y que sus palabras simplemente fueron una figura retórica mientras alentaba a la multitud a “luchar con todo” por su presidencia. Pero los fiscales afirman que “no tiene una buena defensa” y prometen nuevas evidencias.

Los filtros de seguridad continuaban siendo sumamente estrictos en el Capitolio el martes, un lugar que quedó transformado tras el ataque, cercado con alambre de púas y vigilado por la Guardia Nacional. Los nueve fiscales de la Cámara de Representantes atravesaron el recinto para exponer su caso ante el Senado.

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