La magistrada declara que Iñigo falleció por la inhalación de amianto en TVE

La magistrada considera que la exposición al amianto en su primera etapa profesional derivó en que desarrollase un mesotelioma pleural, causa de la muerte del presentador de RTVE

La magistrada titular del Juzgado de lo Social nº 2 de Madrid ha estimado la demanda interpuesta por los herederos de José María Íñigo y declara que la pensión de viudedad reconocida a la esposa del conocido presentador de televisión deriva de enfermedad profesional.

En la misma resolución condena a las demandadas a estar y pasar por esta declaración en el ámbito de sus respectivas responsabilidades.

La magistrada afirma en la sentencia que ‘de la prueba practicada y por los razonamientos expuestos se ha de considerar que existen elementos sólidos para afirmar que el fallecimiento de José María Íñigo fue consecuencia de la exposición al amianto que se produjo durante la primera etapa de su relación profesional con RTVE y que conllevó que desarrollase con posterioridad y dentro del periodo de latencia un mesotelioma pleural, que fue la causa de su muerte’.

Esta resolución no es firme y contra ella cabe la interposición de un recurso de suplicación ante la Sala de lo Social del TSJ de Madrid.

José María Íñigo falleció el pasado 5 de mayo de 2018 tras luchar durante dos años contra un cáncer maligno, un mesotelioma epiteloide.

La sentencia considera que existen argumentos sólidos para decretar que la enfermedad que desarrolló el periodista español fue a causa del amianto, al que estuvo expuesto durante 10 años, desde el 1975 hasta el 1986.

El Estudio 1, el lugar con mayor presencia de amianto

“Por ello, se ha de considerar que la contingencia del fallecimiento es enfermedad profesional. La actividad de Íñigo se llevó a cabo de forma continuada y prolongada en el tiempo en Estudio 1, que era el estudio de mayor tamaño y con una gran presencia de amianto friable, como lo acredita el hecho que se depositaron en el vertedero 113.040 kilos de residuos”, señala la sentencia.

“Se ha de destacar que en ese periodo el amianto estaba colocado sin ningún elemento que lo aislara de las personas que trabajaban en el estudio -ya que el primer encapsulamiento colocando placas de virutex se produjo en el año 1986-; por lo que estuvo en contacto con el amianto en el momento de mayor peligro de exposición”, añade.

Los aplausos y ruidos del estudio propiciaban el polvo del amianto

“A ello hay que unir el tipo de actividad que realizaba de presentación de programas de televisión con música y público en directo, que conllevaba aplausos, ovaciones, presencia de ventiladores y aires acondicionados, todo ello generaba vibraciones que impactaban en el amianto azul con la emisión de fibras de amianto que suponían la creación de un ambiente de trabajo pulvígeno”, continúa la sentencia.

“La existencia de fibras de amianto friable quedó corroborada por el intenso y necesario trabajo de limpieza desarrollado sobre el sistema de climatización efectuada en el año 2017. Los actos propios de la empresa en los años posteriores evidencia la presencia de amianto no controlado en el medio laboral en el pasado”, subraya.

Los mesoteliomas epiteloides, ocasionados al 90% por el amianto

“No se puede obviar que el 90 por ciento de los tumores como el que padeció José María Íñigo viene ocasionado por la exposición al amianto. El hecho de que no sea desarrollado por otras personas sometidas a la misma exposición en las misma circunstancias, se debe a que existe una predisposición genética que determina o no el desarrollo de la enfermedad”, señala.

De esta forma, la justicia da la razón a Íñigo, quien empezó una batalla judicial con TVE tras conocer su enfermedad en 2016. Ahora, es su familia quien continúa con la lucha que el presentador y periodista español no pudo terminar en vida.

Tras conocerse la sentencia de la magistrada titular del Juzgado de lo Social número 2 de Madrid, se declara la pensión de viudedad de la mujer de José María Íñigo como derivada de una enfermedad profesional y no de una enfermedad común, como lo era hasta ahora. Asimismo, también se confirma la presencia de amianto en los estudios de TVE entre los años 70 y 80.

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