La artista Nela Ochoa, destacada en el videoarte en Venezuela, llega a TEA con Vídeos 1985-2006

La artista Nela Ochoa, destacada por ser una de las pioneras del videoarte en Venezuela, llega a TEA con Vídeos 1985-2006

La muestra, que permite ver por primera vez su obra en Canarias y que reúne trece de sus creaciones, se podrá ver en el Cuarto Oscuro a partir del martes [día 3]

TEA Tenerife Espacio de las Artes, centro de arte contemporáneo del Cabildo, inaugura el martes [día 3] a las 20:00 horas una muestra de vídeo de la artista multidisciplinar Nela Ochoa (Caracas, 1953), destacada por ser una de las pioneras del videoarte en Venezuela. Nela Ochoa. Vídeos 1985-2006 es el título de este nuevo proyecto expositivo que permite que su obra se vea por primera vez en Canarias. Comisariada por Angélica Camerino, la muestra se podrá visitar de manera gratuita en el Cuarto Oscuro de TEA hasta el 3 de junio, de martes a domingo de 10:00 a 20:00 horas.

Nela Ochoa, que a lo largo de su dilatada carrera también ha cultivado la mezcla de medios característicos del arte conceptual, reúne en esta ocasión trece de sus vídeos. En ellos -detalla la propia artista- «el espectador va a encontrarse con una serie de imágenes que lo van a tocar sensiblemente y lo van a llevar a reflexionar sobre temas como la violencia, el machismo, la destrucción del medioambiente y los ritos sociales que desplazados de su tiempo y contexto toman otro significado».

San Joaquín es un gesto (1985), Que en Pez Descanse (1986), Topos (1987), Mala Matiana (1990), Caja de Música (1992), Rituales de agua (Water Rituals, 1993), Baños de sangre (1993), Tasajo (1994), Muerte por agua, (1995) Ruinas Circulares-Hoyano (1997), Mendiga (1999), I could be you could be me (2005) y Eco genético (2006) son los vídeos que integran esta muestra.

El cuerpo humano ha sido el foco principal de su obra. «Voy hurgando en los cuerpos en busca de respuestas, pero también de nuevas preguntas», asegura la creadora que condensa el motivo que la mueve a crear en una frase que aparece en una de sus obras, Water Rituals, en la que dice que «las llaves del conocimiento están ocultas dentro de nuestros cuerpos». En este sentido, Nela Ochoa -que actualmente reside en Tenerife- recuerda que la danza como expresión creativa del cuerpo fue una guía importante en su trabajo.

«Mi interés corporal pasa por los gestos y los ritos humanos, así como el ambiente que los condiciona. Esto me ha llevado a viajar y a participar en experiencias con las tribus restantes de la selva amazónica venezolana y también con los internos de las prisiones venezolanas. De estas experiencias han salido obras que denuncian y que a la vez recuperan un trozo de la realidad de mi tiempo», señala Nela Ochoa quien, vestida como una mendiga, caminó por las calles de Caracas, Miami y Basilea «para saber que pudiera ser otra pero también para que los demás se reflejen en ese oscuro espejo». Precisamente esta experiencia recogida en vídeo es uno de los trabajos que ahora se podrá ver en TEA.

«En los comienzos me interesaba el gesto como lenguaje universal y eso quizás me llevó a profundizar cada vez más en el cuerpo y sus entrañas. Primero fueron las radiografías que desde muy joven me interesaron y que guardaba e intervenía. Con la llegada de nuevas tecnologías el cuerpo se fue transparentando y yo seguía el hilo hasta llegar al mundo de lo genético, un

universo que me sigue dando material de investigación y creación», señala Nela Ochoa que desde 1994 está trabajando con los cromosomas, las secuencias genéticas y también con los gráficos de su propio ADN impresos en látex.

Sus trabajos han transitado siempre en el camino de la experimentación, conectando la fotografía con la performance, la danza, el video, el cine y la instalación. «Siempre he estado desarrollando varias disciplinas simultáneamente, cosa que fue bastante criticada en los años 80», explica la artista que trae a la memoria un capítulo de su vida en el que un importante crítico venezolano de aquella época le retó a que se decidiera por una: «o era coreógrafa, o videoartista o artista plástico». «Pero yo incluía pinturas y coreografías en mis videos y las metía dentro de esculturas. Años después él mismo me dijo que afortunadamente no le había hecho caso», agrega.

En lo que al vídeo se refiere, Nela Ochoa dice que éste «ha pasado por tantos y tan rápidos cambios técnicos que siempre ha sido complicado seguirle el paso». «Mi primer vídeo, de 1985, lo hice en VHS sistema SECAM francés, sin edición con cortes directos en la cámara entre escena y escena. En 1986 la productora Carmen Cordovéz me catapultó al uso de formatos profesionales y la edición en las más sofisticadas maquinas de post producción. En esos primeros años había un enorme entusiasmo por trabajar el videoarte», relata.

Angélica Camerino, comisaria de Nela Ochoa. Vídeos 1985-2006, detalla además en sus obras, Nela Ochoa trabaja temas como las relaciones de opuestos (vida/muerte, femenino/masculino…), la violencia, el miedo, la genética, la anatomía humana o la importancia de la gestografía como herramienta comunicacional capaz de transformarse en función del contexto cultural. Todo ello abordado desde una perspectiva que transgrede las relaciones que se establecen entre el cuerpo, las palabras y los gestos. Para ella, el cuerpo no solo es receptáculo de placer; también puede ser un medio para reflejar y exorcizar el miedo, la ira, y establecer nuevas conexiones, nuevos vínculos con la naturaleza y el universo.

Es por esto que en el vídeo -escribe Camerino- Nela Ochoa ha encontrado la herramienta más efectiva para transmitir sus inquietudes, ya que, como ella misma afirma, la imagen electrónica, además de vigilar el entorno inmediato, se ha introducido en nuestro cuerpo, transparentándolo, y se ha disparado hacia el cosmos, para acercárnoslo a la cara. El espejo ha crecido y se ha multiplicado, y ya no sabemos a ciencia cierta dónde están los bordes entre la realidad y la ficción.

Nela Ochoa tiene una formación diversa. Estudió Diseño y Pintura en Caracas y Grabado y Danza en París. Su videografía se encuentra repartida entre las colecciones del Museo de Arte Contemporáneo (Caracas), la Videoteca del Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía (Madrid), PerezArt Museum (Miami), la Galería de Arte Nacional (Caracas), el Museo Alejandro Otero (Caracas), y Patricia and Phillip Frost Art Museum (Miami), entre otros. Asimismo, su trabajo ha sido expuesto en Balelatina/Art Basel, New Museum of Contemporary Art (Nueva York), Galería Marta Traba (São Paolo), Rodhe Island Foundation Gallery (Providence), Tacheles (Berlín), entre otros espacios y festivales de arte internacionales de renombre.

Entre las distinciones que ha recibido destacan el Premio de Arte No-Objetual del Salón Arturo Michelena en 1987, el III Premio IV Bienal de Arte de Mérida en 1997 y el Premio Harry Liepienz del Salón Arturo Michelena en 1998. Además de exponer sus creaciones en su tierra natal, también ha estado presente en muestras individuales y colectivas en Colombia, Estados Unidos, Suiza, Brasil o España (donde mostró en los años 80 unos vídeos en el Metronom de Barcelona). En 2002 expuso en ARCO en la sección de Cutting Edge 2002 con la Galería 39 de Caracas y en 2014 tuvo una individual en Villafranca del Penedés, en el Claustro de San Francisco.

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