Investigan a la exdirectora del IVAM por sobreprecio en la compra de obras de arte

Una juez de Valencia ha imputado a la exdirectora del IVAM Consuelo Císcar, a cuatro subdirectores del museo y a un empresario por sobreprecio en la compra de obras de arte y publicaciones.

Según ha informado el Tribunal Superior de Justicia de la Comunitat Valenciana, la juez ha levantado el secreto de la causa abierta por prevaricación, falsedad y malversación.

El Juzgado de Instrucción 21 de Valencia investiga la gestión de Consuelo Císcar al frente del museo valenciano, ante indicios de delitos tanto en la adquisición de obras de arte como en la contratación de publicaciones.

La investigación judicial se inició en julio de 2015 tras una denuncia de la Fiscalía contra Císcar y contra otras cinco personas, que tienen la condición de investigadas, término que sustituye al de imputado tras la última reforma de la Ley de Enjuiciamiento Criminal.

La juez Nuria Soler considera que de las diligencias practicadas hasta el momento “resulta indiciariamente la existencia de hechos delictivos cometidos en el seno de la administración del IVAM”, ya que se habrían pagado “importes no justificados por obras de arte o por publicaciones que resultaba evidente que no respondían a este valor”, una práctica que redundaba en “un claro lucro para terceros”.

En el auto, notificado hoy a las partes, la juez concluye que estos hechos “habrían supuesto un evidente perjuicio a los fondos públicos con los que se gestiona este museo”.

En la causa están investigados, además de Císcar, otras cinco personas, cuatro de ellas con responsabilidades en el IVAM como subdirectores de distintas áreas.

Se trata del subdirector general de Administración y Finanzas, el de Gestión Interna, el de Publicaciones y la subdirectora general Técnico Artística.

Además está investigado el responsable de dos empresas con las que el IVAM suscribió contratos de transporte eludiendo, supuestamente, la normativa de contratación del sector público.

En la misma resolución, la instructora rechaza la petición de archivo solicitada por el letrado de Consuelo Císcar y ordena comunicar la resolución a la Generalitat Valenciana para que pueda personarse en el procedimiento como administración perjudicada.

Las cinco personas contra las que se dirige la causa tendrán que declarar como investigados próximamente, si bien aún no se ha fijado el calendario de sus comparecencias. El auto no es firme y puede ser recurrido.

Según el auto, se adquirieron obras de arte después de fallecido el artista Gerardo Rueda sin que éste las hubiese realizado, y se contrató a una fundición para este fin, con lo que Císcar benefició al heredero del artista en una cantidad superior a los 2 millones de euros.

Además, añade que se benefició al artista Julio Quaresma en unos 30.000 euros por los sobrecostes que se pagaron; a Javier Arce, en 9.000 euros; y a Natividad Avalón, con 50.000 euros.

Las exposiciones en el extranjero han supuesto un desembolso de cantidades de dinero “desorbitadas” y no se acomodaban a los principios de eficacia, eficiencia y economía que deben presidir toda actuación pública.

Se refiere también a la “decisión unilateral” de Císcar de “imponer” a las empresas del empresario investigado, Enrique Bienvenido Martínez Murillo, para la ejecución de los transportes de obras del arte, sin acomodo a la legalidad vigente en contratación del sector público.

En junio de 2015 un informe de la Intervención General de la Generalitat sobre la gestión del IVAM entre 2009 y 2013, bajo la dirección de Consuelo Císcar, reflejó diferencias de hasta el 1.520 % entre el precio de adquisición de las obras de arte y el valor de mercado.

Es el caso de la obra “Della Bestia Triunphante” de Julio Quaresma, adquirida en 2011: su precio de adquisición ascendió a 32.400 euros mientras que la valoración externa ofrece un valor de 2.000 euros, lo que supone una diferencia del 1.520 %.

Unos días después de conocerse ese informe, Císcar afirmaba que se consideraba “víctima de una trato inhumano, degradante y vejatorio”, y aseguraba que todas las decisiones que tomó sobre compra de obras de arte se basaron “en el criterio de la Comisión de Adquisiciones” del museo, y fueron “vigiladas por una auditoría externa”.

Consuelo Císcar fue directora del IVAM entre mayo de 2004 y abril de 2014 y es esposa del exconseller Rafael Blasco, quien cumple condena en la cárcel de Picassent por una de las tres piezas del conocido como caso Cooperación.

Si continúa navegando, acepta nuestra política de cookies    Más información
Privacidad