Fallece la trapecista ‘Pinito del Oro’, Medalla de Oro de Canarias, a los 87 años

La trapecista grancanaria María Cristina del Pino Segura Gómez, conocida en el mundo artístico como Pinito del Oro, ha fallecido esta tarde en el Hospital Doctor Negrín a los 87 años. El cadáver de Pinito del Oro, que recibió la Medalla de Oro de Canarias este año, se encuentra en la sala 202 del Tanatorio de San Miguel, en el barrio de Las Torres.

La trapecista, nacida el 6 de noviembre de 1929, sufrió el pasado sábado una caída en su casa. Durante el fin de semana fue operada y durante los últimos días su estado de salud se complicó. Sobre las cinco de la tarde de este miércoles falleció en el centro hospitalario donde se encontraba ingresada.

María Cristina del Pino Segura Gómez, nacida en el barrio de Guanarteme de Las Palmas de Gran Canaria, se crió en la trastienda del circo de su familia y con él conquistó el mundo sobre un trapecio. De punta sobre la barra, de frente, de perfil, sobre las patas traseras de una silla o de cabeza. Pinito del Oro vivió toda su vida sin red bajo una carpa y la mala suerte ha querido que una caída doméstica, sin apenas altura, tuviera la fatal consecuencia de llevarla a la muerte. Ella, que sobrevivió a varias graves caídas del trapecio. Tres veces se rompió las manos, dos veces el cráneo y sufrió contusiones en un hombro.

Ya hacía tiempo que Pinito del Oro apenas salía de casa. De hecho, no acudió el pasado 30 de mayo a recoger el reconocimiento a su carrera que el Gobierno de Canarias se acordó por fin de otorgarle. Prefería llevar una vida tranquila y retirada, entre los recuerdos de su extraordinaria carrera.

Menuda y sin red, viajó por medio mundo buscando «el más difícil todavía». Como un ángel volaba para deleite de quienes la admiraban. Todavía lo hace en sueños y su voz aún desprende rescoldos de la pasión que la envolvió para convertirse en todo un mito de las artes circenses.

La primera actuación bajo la carpa de Pinito del Oro alumbró un nuevo amanecer para el circo. Sus cabriolas sobre la barra del trapecio cortaban la respiración y marcaron a fuego el sentir de los espectadores.

Con su trabajo peligroso adquirió fama mundial, hasta tal punto que se convirtió en una de las referencias de la España del NO-DO. Sus escuetos y ajustados maillots de lentejuelas no impidieron que la artista grancanaria conquistara el noticiario cinematográfico creado por el régimen franquista a finales de 1942. En una país apagado por la dictadura, la circense constituía un halo de luz.

«Pinito, gran artista canaria, se dispone a hacer su número más difícil y peligroso. Nadie, solo ella, es capaz de realizarlo», narra la voz en off que acompañaba a las imágenes de un boletín de 1956. «Parece mentira, pero es verdad. Jugándose la vida un día tras otro Pinito del Oro es feliz. Gracias a ella podemos decir que la mejor trapecista del mundo es española».

Para quienes no la conocieron en activo, internet es la mejor opción de descubrir su trayectoria.

NOTA.- Publicado en La Provincia.

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