Fallece la actriz española Pilar Bardem a los 82 años a causa de una enfermedad pulmonar

 

La actriz Pilar Bardem ha fallecido este sábado a los 82 años en Madrid, según ha confirmado la familia en un comunicado. “Queremos compartir la noticia de que nuestra madre, nuestro ejemplo, ha fallecido. Se ha ido en paz, sin sufrir y rodeada del amor de los suyos”, han escrito sus hijos Carlos, Mónica y Javier en la nota. 

La actriz padecía una enfermedad pulmonar aunque ha descartado que haya fallecido a consecuencia del coronavirus. Según ha podido conocer el medio, la actriz será incinerada el domingo 18 de julio en El Escorial.

Pilar Bardem es una de las artistas más respetadas y consagradas del panorama nacional. Con más de 60 años dedicándose en cuerpo y alma al séptimo arte y poniendo siempre por bandera los derechos de actores y actrices de España, la presidenta de AISGE deja una carrera en la que ha participado en más de sesenta películas y ha ganado un Premio Goya por su papel en ‘Nadie hablará de nosotras cuando hayamos muerto’.

En más de 50 años de carrera profesional, la actriz participó en más de 80 películas, 43 obras de teatro (gateaba antes de aprender a andar por el teatro Infanta Isabel de Madrid, donde su padre, Rafael Bardem, era primer actor) y 31 series televisivas.

Una incansable luchadora de los valores humanitarios

En el año 2017, Pilar Bardem fue galardonada con el Premio Cine, Ayuda y Solidaridad, que otorgaba por primera vez la Academia de Cine con el objetivo de impulsar y reconocer anualmente las acciones solidarias y los valores humanitarios de los cineastas, según ha informado la institución.

En este sentido, destacaba que la ganadora del Goya a la Mejor Actriz de Reparto por ‘Nadie hablará de nosotras cuando hayamos muerto’ había alternado durante décadas su carrera profesional con el compromiso y el activismo.

Perfil biográfico (El País)

Bardem nació en Sevilla en 1939, heredera de una larga e ilustre saga de artistas. Aunque siempre se destaca su parentesco con su hermano el cineasta Juan Antonio Bardem y su sobrino, el guionista Miguel Bardem Aguado, y, sobre todo, por ser madre de Carlos, Mónica y el internacionalmente conocido Javier Bardem, así como suegra de la actriz Penélope Cruz, a la que cariñosamente siempre llamaba “la niña”, no hay que olvidar que la Bardem, (como siempre se la ha llamado en el mundo del espectáculo), era miembro de una larga e ilustre saga de artistas por parte de padre, Rafael Bardem, y de madre, la gran actriz Matilde Muñoz Sampedro.

A pesar de ser fumadora compulsiva durante años y de estar diagnosticada de cáncer de pulmón, Bardem ha estado al pie del cañón, de una forma u otra, hasta el final. Empezó en el cine a mediados de los años sesenta y trabajó con directores como Fernando Fernán Gómez en El mundo sigue. A partir de los años ochenta, tras su paso por la televisión en Estudio 1, hizo series como Los gozos y las sombras y Lorca, muerte de un poeta. Será en los noventa, tras tres décadas sin descanso, cuando su carrera vivirá un nuevo ascenso después de ganar el goya por su papel en la película de Díaz Yanes. Participó en Airbag, de Juanma Bajo Ulloa, Las edades de Lulú, de Bigas Luna, Carne Trémula, de Pedro Almodóvar. En televisión, participó en Hermanas y Abierto 24 horas, entre otros proyectos.

Es una de las pocas profesionales de la escena, y puede que la única, que durante más de seis décadas ha luchado de manera infatigable y nada silenciosa por los derechos sindicales de sus compañeros de oficio, hasta el punto de que se la recuerda como una de las mayores impulsoras a la hora de conseguir que se dejaran de hacer dos funciones diarias. Esa labor se vio incrementada cuando fue elegida presidenta de AISGE (Artistas, intérpretes, Sociedad de Gestión) cargo que ocupó desde 2002 hasta 2018, aunque seguía involucrada en dicha organización desde la que se impulsaron numerosos proyectos con los que mejorar la situación de estos profesionales.

Divertida, irónica y si hacía falta mordaz y deslenguada, no dudó en abanderar el movimiento de No a la guerra, en la época en que el gobierno de José María Aznar involucró a España en la guerra de Irak, así como otras causas en las que creía firmemente, como era su lucha contra la violencia machista, de la que ella misma fue víctima en su matrimonio, del que no le gustaba ni hablar ni recordar; fue una etapa que siempre quería borrar a pesar de que fuera la que le proporcionó lo que más le interesaba en su vida: sus hijos. En 2017, fue galardonada con el Premio Cine, Ayuda y Solidaridad, que otorgaba por primera vez la Academia de Cine con el objetivo de impulsar y reconocer anualmente las acciones solidarias y los valores humanitarios de los cineastas.

El pasado noviembre escribió una carta para la AISGE (ahora era la cara visible de su fundación), en la que se dirigía a sus compañeros del gremio. “Alguna vez he comentado que me siento actriz casi desde el mismo día en que vine al mundo, hace algún que otro año ya. O, si queremos quitarle un poco de énfasis al asunto, desde que tengo uso de razón. Adoro esta profesión con todas mis fuerzas, me enorgullezco de haber dejado mi impronta en ella siempre que las circunstancias lo han permitido”, comenzaba. “Solo puedo confesaros, para quien quiera leerlo, que mis hijos, mi oficio y el compromiso con la sociedad y las causas que considero justas han sido y son mi vida”, continuaba en referencia a sus tres hijos, en una carta que ya avanzaba una despedida.

A pesar de su precario estado de salud, Bardem, hasta hace pocos días, mantenía una intensa actividad social a través de su WhatsApp, con numerosos amigos, ya fuera de manera individual, o como miembro de varios grupos en los que seguía no solo la actualidad, sino que siempre colaboraba y solicitaba ayuda para ponerse al lado de causas justas, al tiempo que sabía compartir afectos y ternuras con su gente más cercana.

“Las crisis, los malos gobernantes, incluso los microorganismos más diabólicos pueden doblegarse, antes o después. El arte, en cambio, no. El arte es indestructible porque forma parte consustancial de nuestra naturaleza como seres vivos”, dijo durante la ceremonia en la que se celebró el 30º aniversario de la AISGE, en plena pandemia.

Filmografía 

La Lola nos lleva al huerto, de Mariano Ozores (1984)
Cuatro mujeres y un lío, de Mariano Ozores (1985)
Oficio de muchachos, de Carlos Romero Marchent (1986)
El orden cómico, de Álvaro Forqué (1986)
Bueno y tierno como un ángel, de José María Blanco (1989)
Contra el viento, de Francisco Periñán (1990)
Las edades de Lulú, de Bigas Luna (1990)
Pepo, el del olvido, de Daniel Múgica (1991)
Todo por la pasta, de Enrique Urbizu (1991)
El beso del sueño, de Rafael Moreno Alba (1992)
Vacas, de Julio Médem (1992)
Amor e Dedinhos de Pé, de Luís Filipe Rocha (1993)
Cómo ser infeliz y disfrutarlo, de Enrique Urbizu (1994)
Siete mil días juntos, de Fernando Fernán Gómez (1994)
La madre, de Miguel Bardem (1995)
Hermana, pero ¿qué has hecho?, de Pedro Masó (1995)
Cachito, de Enrique Urbizu (1995)
Sálvate si puedes, de Joaquín Trincado (1995)
Cuernos de mujer, de Enrique Urbizu (1995)
Entre rojas, de Azucena Rodríguez (1995)
Boca a boca, de Manuel Gómez Pereira (1995)
Nadie hablará de nosotras cuando hayamos muerto, de Agustín Díaz Yanes (1995)
Gran Slalom, de Jaime Chávarri (1996)
Mirada líquida, de Rafael Moleón (1996)
Planeta extraño, de Pedro Pérez Jiménez (1997)
A mi moda, de Nacho Pérez de la Paz (1997)
Airbag, de Juanma Bajo Ulloa (1997)
Carne trémula, de Pedro Almodóvar (1997)
Un día bajo el sol, de Bent Hamer (1998)
¡Mamá, preséntame a papá!, de Charlotte de Turckheim (1999)
Lo básico, de José García Hernández (2000)
Sexo por compasión, de Laura Mañá (2000)
Pantaleón y las visitadoras, de Francisco Lombardi (2000)
Gitano, de Manuel Palacios (2000)
Sin noticias de Dios, de Agustín Díaz Yanes (2001)
Cosa de brujas, de José Miguel Juárez (2003)
¡Hay motivo! (Catequesis), de Vicente Aranda y Álvaro del Amo (2004)
María querida, de José Luis García Sánchez (2004)
20 centímetros, de Ramón Salazar (2005)
La bicicleta, de Sigfrid Monleón (2006)
Nana mía, de Verónica Cerdán Molia (2006)
Alatriste, de Agustín Díaz Yanes (2006)
La vida en rojo, de Andrés Linares (2008)
Kika Superbruja y el libro de los hechizos, de Stefan Ruzowitzky (2009)
La vida empieza hoy, de Laura Mañá (2010)
Kika Superbruja: El viaje a Mandolán, de Harald Sicheritz (2011)
Rey Gitano, de Juanma Bajo Ulloa (2015)

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