Emilio González: “El día que se retiren Los Chichos España se pone de luto”

·         El histórico miembro del grupo que revolucionó la rumba gitana advierte que “formamos parte de la historia de la música de este país, mal que les pese a muchos modernos”.

·         Los Chichos reaparece el día 24 de junio en un concierto en Telde junto a otro incombustible de la época, Junco

 

Los Chichos (que conforman los hermanos Julio y Emilio González Gabarre y el hijo del último, Emilio González García, alias ‘Junior’) reaparecen la noche del próximo día 24 de junio en Telde para demostrar que nunca se fueron del todo. El concierto que ofrece el popular trío en el Auditorio José Vélez (en el que comparten cartel con otro incombustible de la época, Junco) promete.  

“Repasaremos nuestros grandes éxitos, desde ‘El Vaquilla’, ‘Mujer cruel’, ‘Amor de compraventa’ a Quiero ser libre’ o ‘Ni más ni menos’. Después de más de 20 millones de discos vendidos, el público ya se conoce de memoria los temas de nuestros conciertos”, explica Emilio González.

Han actuado en las islas en numerosas ocasiones. “Conocemos bien el terreno al que vamos y el terreno conoce bien a Los Chichos. Me encanta Lanzarote, las papas con mojo y el mejor pescado que he comido en mi vida lo probé en el mar de las calmas”, señala el miembro del grupo que revolucionó la rumba gitana en la España cañí durante los setenta y ochenta.

“Nosotros nunca nos fuimos. Llevo dos años queriéndome retirar porque el tiempo pesa a pesar de que estoy hecho un toro y no hay forma, porque la gente no quiere que abandonemos. El público es el que los da fuerza para proseguir con el compromiso y la aventura de Los Chichos después de más de 40 años de existencia. El día que se retiren Los Chichos España se pone de luto”, advierte.

Las entradas para la citada actuación de Los Chichos y el cantante Junco ya pueden adquirirse a través de la página de venta online www.entrees.es al precio de 15 euros.

“La música nos ha brindado muchas alegrías y muy buenos ratos. Son muchos años, la gente sigue cantando nuestras canciones y formamos parte de la historia de la música de este país, mal que les pese a muchos modernos. Desde Alejandro Sanz a Bisbal, muchos artistas que suenan ahora han comido de Los Chichos. Para ellos somos sus maestros. Ahí están nuestras colaboraciones con Estopa, Manolo García, Peret, Camela, Los Chunguitos, Pitingo y otros tantos de lo mejorcito de España. Todavía no ha salido un artista que haya vendido tantos discos como Los Chichos. No es fácil que se olviden de nosotros”, agrega Emilio González.

Aún todavía continúan siendo reivindicados e idolatrados. “Había ocasiones en las que afrontamos al mes hasta 74 galas. La industria ha cambiado mucho por causa de la crisis. Las discográficas han desaparecido. El panorama está muy jodido y por eso no queremos producir más discos sino tirar de la reedición de recopilatorios que es más rentable y de los conciertos en directo. A donde vamos se meten diez o quince mil personas. Hace poco estuvimos en los festivales de Viña Rock y en el Primavera Sound, en el que fuimos los triunfadores a pesar de que en su cartel había artistas de medio mundo. Aquello fue un zambombazo”, recuerda sobre su presencia en el Parc del Fòrum de Barcelona.

La rumba suburbial de Los Chichos se nutría de la marginación de la calle. “Parte de nuestro éxito radica en las letras de las canciones que están inspiradas en experiencias reales, el ritmo pegadizo y los buenos arreglos. Hacemos una rumba aflamencada de aires modernos que la gente alucina con ella. Son canciones que pasan de generación en generación. Tenemos una treintena de discos editados y desde el primero al último sonaron en las radio fórmulas del país”.

De esa marginación sigue hablando Emilio en el siglo XXI: “Había políticos a los que gustaba Los Chichos y otros que no nos querían ni ver. España sigue siendo un país racista, pero lo que nos importa es que todos los artistas grandes y el público nos respeta y adora. Es el mayor tesoro que tenemos”, admite. “Ahora tenemos un Gobierno que está distraído en todo, pero todo se lo llevan ellos. El flamenco es cultura de España, como los toros y el pasodoble. Pero la música y los sonidos evolucionan y hay que adaptarse y modernizarse para mejor. Todo evoluciona menos el país y nuestros gobernantes. La cosa está muy mal. Salimos adelante, pero no como tendría que ser”, concluye el miembro de Los Chichos.

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