El TEA abre una exposición que permite disfrutar del arte mientras se juega en familia

‘De obra en obra… y tiro porque me toca’, que puede visitarse hasta el 22 de noviembre, incluye obras de artistas de la talla de Óscar Domínguez o Joan Fontcuberta

TEA Tenerife Espacio de las Artes presentó hoy [viernes 7] una exposición que sido creada por el departamento de Educación para que los niños y las familias puedan disfrutar y aprender juntos del arte a la vez que participan en un divertido juego. De obra en obra… y tiro porque me toca es el título de esta muestra que puede visitarse de manera gratuita en este centro de arte contemporáneo del Cabildo de Tenerife hasta el 22 de noviembre. El director insular de Cultura y Educación, José Luis Rivero, y la responsable del departamento de Educación de TEA Tenerife Espacio de las Artes, Paloma Tudela, fueron los encargados de descubrir este muestra que estará abierta de martes a domingo, de 10:00 a 20:00 horas y que invita tanto a niños como a adultos a hacer un recorrido lúdico por el mundo del arte, aprendiendo conceptos, descubriendo autores y temáticas.

“Esta exposición, conceptualizada, pensada e ideada para familias, no existe en ningún otro sitio de país”, valoró José Luis Rivero que aplaudió el trabajo realizado por el departamento de Educación para llevar a cabo esta muestra que hace que niños y familias tengan su propio espacio en este centro de arte. Integrada por una veintena de obras (pinturas, fotografías y esculturas), datadas entre 1936 y 2011, De obra en obra… y tiro porque me toca incluye creaciones de autores de la talla de Óscar Domínguez, Thomas Ruff, Martín y Sicilia, Joan Fontcuberta o Julio Blancas, entre otros.

Sin embargo, Rivero destacó que ésta no una exposición al uso, ya que en ella las obras -su manera de exhibirlas, de interpretarlas y hasta de reconocerlas- aparecen inmersas en un particular tablero del Juego de la Oca. Y es que el montaje de esta muestra se basa en este tradicional juego para lograr que tanto niños como mayores se relacionen con el arte jugando en familia. “Queremos que las familias, que los niños, sean públicos reales que tengan en TEA su propio espacio, su lugar”, añadió el responsable de Cultura del Cabildo quien adelantó se va a seguir trabajando en esta línea.

Paloma Tudela valoró el hecho que De obra en obra… y tiro porque me toca haya sido concebida e implantada como una exposición más dentro del calendario expositivo de TEA. “Que una exposición, creada y pensada para el público infantil y familiar se inserte dentro de la programación de un museo es algo nuevo y único en el panorama español”, añadió Tudela que considera que muestras como ésta pueden ayudar a que las familias vean el arte o acudan a los museos como una forma más de ocio y de conocimiento.

En este sentido, Paloma Tudela detalló que tanto a través de esta exposición como a través del espacio MiniTEA se desea dotar a las familias de una cierta autonomía para que sean los propios padres quien enseñen o conduzcan a sus hijos por el mundo del arte. No obstante, consciente de que en ocasiones enfrentarse al arte contemporáneo no es fácil dada la complejidad de sus términos y lenguajes, Paloma Tudela, desea que De obra en obra… y tiro porque me toca rompa un poco “con la barrera” que a veces dificulta entender o enfrentarse a este arte. “Queremos normalizar la relación de las familias tanto con el museo como con el arte contemporáneo”, agregó.

Explicó además que a la hora de seleccionar las obras para esta muestra -con la que han colaborado los diferentes departamentos de TEA- se tuvieron en cuenta tanto su forma o estética como los conceptos planteados en las mismas para llegar a encontrar el lenguaje adecuado y las piezas idóneas para llegar mejor al público al que va destinado. Recordó también que a través del juego, lugar común de todos los niños del mundo, “el conocimiento se arraiga de una manera más significativa”. De ahí que el juego, un lenguaje sin fronteras, es la base sobre la que se apoya esta exposición, continuando con la línea de exposiciones para público familiar iniciada hace ya tres años.

Así, al igual que en el Juego de la Oca, en esta exposición grandes y pequeños deberán ir pasando por las diferentes casillas en función a lo que les salga en el dado que habrán tirado. Estructurada en cuatro espacios, uno para cada color, los jugadores-espectadores deberán responder a una serie de preguntas que les ayudarán a avanzar en este juego. El género del retrato, el nacimiento de la abstracción, las consecuencias de la invención de la fotografía o la eterna pregunta sobre la naturaleza del arte y su definición, son algunas de las cuestiones sobre las que se articula este proyecto, ideado y desarrollado desde una altura -la de los niños- a la que el adulto ha de ponerse para poder seguir creciendo.

De obra en obra… y tiro porque me toca está compuesta por 27 obras, de las que 26 pertenecen a la Colección de TEA. La mayoría de ellas forman parte de los fondos de la Asociación de Amigos del Arte Contemporáneo (ACA) pero también hay obras de la Colección Ordóñez Falcón de Fotografía- COFF y de Los Bragales.

Paisaje con tres árboles (2006), de Juan Carlos Batista; Composición de una mujer (1949), de Óscar Domínguez; El de la perra chica (1936), de Cecilio Paniagua; Familia en balneario con tigre (1981), de Isabel Villar; Boxeador, de Esperanza d’Ors; Circuito Homo Sapiens I (2008), de Dis Berlin; El trineo velador, de Julio Blancas; Máscaras africanas, de Alfonso Bonifacio; Dog dancing (1978), de Robert Llimós; Substrat (2003), de Thomas Ruff; Sin título (1983), de José Luis Zumeta; Retrato imaginario sobre fondo negro (1975), de Ernesto Deira; Invocation 1 (2000), de Tracey Moffatt; Covington, Kentucky (1982), de Nicholas Nixon; Almería, de Carlos Pérez Siquier; La sangre (1983), de José Mateo Más; Black Friday II (2011), de José Arturo Martín y Javier Sicilia; La Nascita de Venus (1992) y tres obras de la serie Herbarium: Erectus pseudospinosas, Pirulera sulbitana y Benedictus popus-Nizozemska (1983), de Joan Fontcuberta; Cuadro con cuchara y Transformable amarillo (2003), de Stipo Pranyko; #706 Darth Vader (2002), de Jorge Ribalta; Paquet Cadeau-Made in France 2-5 (1973), de Esther Ferrer; Dibujo combinado (1940), de varios artistas; y Sin título (1976), de Andreu Alfaro son las obras que conforman De obra en obra… y tiro porque me toca.

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