El Cabildo tramita la declaración de la Batería de San Juan como Bien de Interés Cultural

Además, plantea una delimitación del complejo defensivo y de su entorno de protección, tal como dispone la Ley de Patrimonio Histórico de Canarias

 

Las Palmas de Gran Canaria, 7 de marzo de 2017.- El Cabildo de Gran Canaria tramita el expediente para incoar como Bien de Interés Cultural, en la categoría de Monumento, el complejo defensivo de la Batería de San Juan y Batería de las Mesas de San Juan, localizado en la zona alta del barrio del mismo nombre, en la capital grancanaria. 

 

Además de formalizar su reconocimiento como BIC, el Cabildo plantea en el expediente que tramita, una delimitación del mencionado complejo y de su entorno de protección, tal como dispone al efecto la Ley de Patrimonio Histórico de Canarias.

 

El expediente elaborado por los técnicos de Patrimonio Histórico y Cultural del Cabildo de Gran Canaria cuenta ya con el informe favorable de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria y, en este momento, está en período de información pública y trámite de audiencia a los interesados. Una vez concluya este plazo de información y se atiendan las posibles reclamaciones, se trasladará al Gobierno de Canarias para que tramite su declaración como BIC con la categoría de Monumento, la que mejor se ajusta a sus especificidades arquitectónicas e históricas. Según los especialistas, este conjunto defensivo debe ser entendido de forma integral, como un único Bien, pues solo así puede alcanzar su pleno significado histórico.

 

El complejo defensivo de la Batería de San Juan y Batería de las Mesas de San Juan constituye un espacio de indudable valor histórico, que tuvo su protagonismo entre fines del siglo XIX y la primera mitad del XX en el marco de la trascendencia geoestratégica de Canarias. Hay que señalar que solo en Gran Canaria, objetivo principal del proyecto de ocupación aliado durante la Segunda Guerra Mundial, fueron construidos más de cien nidos de ametralladoras y casamatas para cañones, entre las que se encuentran las instalaciones de Mesa de San Juan.

 

En el marco de las jornadas denominadas ‘Arqueología del Conflicto’ la Consejería de Cultura que dirige Carlos Ruiz organizó a finales del pasado año una serie de visitas guiadas a esta batería, con la finalidad de poner en valor la importancia de este complejo defensivo cuya construcción se inició en el año 1898, finalizándose siete años después. 

 

Hoy es visible en la ladera alta del popular risco de San Juan la huella material en este complejo defensivo de carácter sobrio y funcional, que entre su extremo norte y sur abarca más de 700 metros lineales de muretes de piedra. La Batería de San Juan está compuesta por varias edificaciones, patios y galerías subterráneas, así como por una serie de rampas construidas para acceder a la zona artillada en la que se ubicaron cuatro obuses de un modelo Ordóñez de 1981, que permanecieron instalados hasta después de la Guerra Civil española. A finales de los años 50 del siglo XX la Batería de San Juan fue finalmente desartillada, aunque las instalaciones y locales se siguieron utilizando como almacenes militares durante algunas décadas más. En la actualidad no tienen uso alguno y presenta un estado de conservación desigual, si bien sin problemas estructurales aparentes.

 

Paradójicamente, la escasa eficacia de la batería propiciada por su ubicación y el defectuoso diseño arquitectónico del enclave, obligó a construir, a escasos 250 metros en dirección sur y en plena II Guerra Mundial, una nueva batería que es conocida como Las Mesas de San Juan. Dotada con tres cañones de 150 mm Krupp, fue completada con varios búnkeres separados entre sí y con una configuración arquitectónica destinada a su protección ante eventuales ataques aéreos. En junio de 1964, como consecuencia de un estudio solicitado por el Estado Mayor Central, la Jefatura de Artillería de Canarias proponía al Capitán General su desartillado, tanto por la antigüedad del material y por el crecimiento urbano del barrio, como por la falta de cargas de proyección y por su misión, que se reducía a complementar los sectores batidos por El Vigía y Melenara. Dos años después fue desartillada si bien se mantuvo allí el Puesto de Mando del Grupo Centro.

 

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