El Ballet Clásico de San Petersburgo actúa en el Cuyás por primera vez en Canarias

· El jueves y el viernes, ofrecerá “El lago de los cisnes”. El sábado y el domingo, será el turno de “Giselle”

· Todas las funciones serán a las 20.30 horas, salvo la del domingo, prevista para las 19.00

· El restaurante “El Patio del Cuyás” ofrecerá platos típicos rusos de martes a sábado

Las Palmas de Gran Canaria, 25 de enero de 2016.- Esta semana actúa en el Teatro Cuyás y por primera vez en Canarias el Ballet Clásico de San Petersburgo. La agrupación es una de las más prestigiosas del mundo y ofrecerá en Gran Canaria dos títulos esenciales de la danza clásica: “El lago de los cisnes” y “Giselle”, con coreografías de Lev Ivanov y Marius Petipa y de Jules Perrot y Jean Coralli, respectivamente, adaptadas por el director artístico y coreógrafo de la compañía y primer bailarín del Marinskij Ballet, Andrei Batalov. Para recibirlos, el restaurante del recinto grancanario, “El Patio del Cuyás”, celebra una semana gastronómica rusa.

Fundado por Batalov y por Andrey Scharaev (director general), el Ballet Clásico de San Petersburgo incluye en su repertorio versiones clásicas de ballets como “El Lago de los Cisnes” o “Giselle”, pero también de “Don Quijote”, “El Cascanueces” o “Chopiniana” y las coreografías contemporáneas creadas por Alexey Miroshnichenko o Emil Faski, entre otros, y en su elenco destacan estrellas internacionales como Andrey Batalov, Leonid Sarafanov Maria Poliudova, Radamaría Duminika, Vladimir Statnyi, Vladimir Tsal o Alexandr Balan.

Con música de Piotr Chaikovsky, “El lago de los cisnes” podrá verse en el Cuyás el jueves y el viernes a las 20.30 horas, mientras que las funciones de “Giselle”, con música de Adolphe Adam y libreto de Théophile Gautier y Jules-Henri Vernoy, tendrán lugar el sábado (20.30 horas) y el domingo (19.00). En ambos casos, los decorados han sido diseñados por Evgeniy Gurenko y las luces son de Alexander Soloviev.

Las entradas se encuentran a la venta a través de los canales habituales a precios que oscilan entre los 15 y los 35 euros por espectáculo, aunque se aplicará un descuento del 20 por ciento a quienes compren entradas para los dos ballets.

Gastronomía

Paralelamente, el restaurante del teatro, “El Patio del Cuyás”, celebra una semana gastronómica dedicada a Rusia con deliciosos platos típicos. Así, entre el martes 26 y el sábado 30, ofrecerá un menú ruso a compuesto por un entrante (sopa Borsch), un primer plato, a elegir entre blini de salmón ahumado y nata agria y ensalada Olivie, y un segundo plato a elegir entre steak tártaro con puré de papas y col y solomillo Strogonoff. El postre será el típico pitchie moloko (leche de pájaro).

El menú puede reservarse tanto para almuerzos (de 14.00 a 16.00 horas, de martes a sábado) como para cenas (de 20.00 a 22.30 horas. de jueves a sábado) a través del teléfono 928 96 51 77.

Los montajes

Basado en una leyenda germánica, “El lago de los cisnes” cuenta cómo unas jóvenes convertidas en cisnes por el malvado mago Rothbard recuperan su forma humana por las noches.

El príncipe Sigfrido, que celebra su cumpleaños en el primer acto, sale de caza con sus amigos y se encuentra con Odette, la reina de las muchachas, que le cuenta su triste historia y que solo una promesa de amor que acabe en matrimonio pondrá fin al encantamiento. Conmovido, Sigfrido le jura hacer esa promesa en la fiesta prevista para el día siguiente en palacio.

En el tercer acto, tras la entrada de las aspirantes a esposa de Sigfrido, los heraldos anuncian una visita inesperada. Entre los invitados, el príncipe cree reconocer a Rothbard y a Odette, pero solo se trata de la hija del mago, Odile, disfrazada para engañarlo. Sigfrido no se percata de ello y le jura su amor, traicionando a su verdadera amada, que llora tras una ventana.

En el cuarto y último acto, Odette decide morir antes que seguir siendo un cisne para siempre. Sigfrido le pide perdón, pero es tarde. Ambos deciden morir ahogados para, con su sacrificio, liberar del hechizo al resto de jóvenes y en la Apoteosis son conducidos a la eternidad en un carro tirado por cisnes.

Por su parte, “Giselle” tiene dos actos. El primero transcurre en una aldea de la Renania medieval, donde la joven campesina vive alegre porque su vida se ha iluminado por el amor hacia Albrecht, un amor que ella cree correspondido.

Inútilmente, el guardabosques Hilarión, enamorado también de Giselle, intenta convencerla de que Albrecht no es un simple campesino, sino un noble que la engaña disfrazándose.

Un día, los nobles y su séquito descansan en la aldea tras una jornada de caza y los campesinos los reciben atentamente.

Albrecht se sorprende al ver que su novia, Bathilde, está entre ellos e Hilarión aprovecha para destapar su engaño. Giselle, conmocionada, pierde la razón y muere.

En el segundo acto, por la noche y entre las tumbas del cementerio, aparecen las willis, espectros de las novias muertas antes de sus bodas, y se encuentran con un guardabosques destrozado por la culpa.

Siguiendo las órdenes de la implacable Mirtha, las willis introducen a Hilarión en su corro mortal hasta hacerlo morir.

Albrecht, que tampoco puede olvidar a Giselle, se dirige también a su tumba, donde le esperan las willis para darle el mismo final, pero el espectro de Giselle le salvará la vida.

 

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