La manta ‘tacorontera’

Noé Ramón

La principal obra sobre ropa tradicional tinerfeña del siglo XIX sólo hace referencia al uso de esta prenda por parte de los tacoronteros

La conocida como manta esperancera cuyo origen se sitúa habitualmente en La Esperanza en realidad ni tiene esa denominación ni se puede asegurar que haya sido en El Rosario donde nació. De hecho, el estudioso inglés, Alfred Diston autor de la que está considerada una de las mejores, más extensas y costumbristas obras sobre el traje canario, sólo se refiere a la prenda cuando habla de Tacoronte. En concreto el libro Costumes of the Canary Islands, editado en el siglo XIX señala textualmente: «La manta de lana blanca que los cubre (a los vecinos) es la misma que todavía usan estos naturales y de la que tan orgullosos están. Rara vez se veía a un tacorontero sin esta prenda de confort», llega a escribir el estudioso inglés.

El alcalde de Tacoronte, José Daniel Díaz Armas resalta como «curioso» que Diston llame la atención sobre los colores «alegres y vivos» de los trajes que usaban los antiguos habitantes del municipio. «Cuando el investigador inglés dice que el tacorontero estaba orgulloso de su manta deja patente la vinculación de su tierra con la lana y por lo tanto con la ganadería». Pero de sus estudios se desprenden aún más datos.

Por ejemplo, que en las láminas aparezcan coles, un producto básico en la elaboración de los potajes que junto con los vinos son los elementos básicos con los que se identifica a la ciudad. De hecho, el también investigador y folclorista, Elfidio Alonso recordó en su momento que tanto el vino como las coles tacoronteras son las referencias que más se repiten en las coplas canarias. «Queda claro que el impagable trabajo de Diston es un fiel reflejo de cómo era la vida en nuestro municipio en el siglo XVIII y XIX», indica Díaz Armas.

El técnico del Museo Etnográfico de Tenerife, hoy Museo de La Carta, en Valle de Guerra, Juan de La Cruz Rodríguez señala que en realidad el nombre de la prenda de abrigo, «no es esperancera». Este término fue acuñado por la agrupación folclórica lagunera, Los Sabadeños pero lo cierto es que simplemente se denomina «la manta». Y es que precisamente su uso real era de servir como ropa de cama.

El investigador tinerfeño indica que el origen es desconocido y se han encontrado representaciones posteriores de personas que vivían, incluso en Los Cristianos que también las llevaban. No obstante, admite que resulta llamativo que Diston tan sólo se refiera a la misma cuando habla de Tacoronte.

Para dejarlo claro en la obra del autor inglés se pueden observar dos láminas de sendos vecinos ataviados con la manta. En una de ellas califica de «simpático» al personaje que representa mientras recoge en un saco coles, producto que precisamente es muy característico de esta localidad.

Lo más cerca que se está de determinar el origen exacto de esta ropa es la certeza de que estaba elaborada en Inglaterra con lana de ovejas españolas aclimatadas a ese país, desde donde luego llegaba a Tenerife. Una vez en la Isla, según Diston, era destinada «en una porción muy elevada» a servir como prendas de abrigo. La aparición de las ovejas ibéricas en Reino Unido está considerado uno de los primeros robos de patentes de la historia.

Por su parte las mujeres de Tacoronte preferían el color rojo y amarillo y en concreto la recogida en la lámina del estudioso inglés porta una mantilla de este último color y un sombrero negro de fieltro. Añade el autor que «un par de anchas hebillas de plata en el calzado, eran indispensables para ser consideradas buenas mozas». Por el contrario, en el capítulo dedicado a los habitantes de La Esperanza, donde popularmente se sitúa el origen de esta prenda, no se hace mención alguna a la misma.

De la Cruz Rodríguez en su libro Textiles e Indumentarias de Tenerife defiende que el libro del autor inglés «es una de las mejores obras costumbristas sobre el traje tradicional canario», de todos los tiempos. Incluso llega a calificarla como «la más extensa y conocida sobre esta cuestión».

Vida en Tenerife

Alfred Diston nació en la localidad inglesa de Lowestoft, condado de Suffok, a finales del siglo XVIII pero vivió gran parte de su vida en Tenerife, donde llegó a ser académico de la Provincial de Bellas Artes de la capital tinerfeña. El investigador falleció en Puerto de la Cruz en 1861, después de legar una obra en el que se recoge el traje tradicional de la Isla.

Costumes of the Canary Islands, fue escrita en inglés, editada en Londres en 1828 y recoge diferentes trajes de Tenerife y de La Palma. Diston advirtió en el prólogo que solamente podía hablar por su propio conocimiento directo respecto de estas dos islas. «Lo que relato del resto ha sido tomado de otros que han gozado de mejores oportunidades para señalarlo», indicó.

Según De La Cruz el mérito de este libro es que recoge el vestuario tradicional en el apogeo de su desarrollo, «cuando gran número de formas y matices eran posibles todavía, y en el momento en que sin duda estos caracteres peculiares corrían, por evolución, a confundirse en el modelo uniforme cuyos restos contemplamos acaso por última vez en nuestros días».   La celosa custodia familiar del álbum de Diston en complicidad con las raras y escasas reproducciones de sus dibujos, han mantenido hasta hace poco en el olvido estos diseños de los tipos populares, cuya imagen ha consumido el tiempo, cayendo en el total olvido.

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies