La Caldera de Tirajana el núcleo religioso más antiguo de Gran Canaria

Esta es la principal conclusión de la investigación promovida por la Dirección General de Patrimonio Cultural del Gobierno de Canarias.

Los trabajos realizados por el equipo de arqueólogos de Tibicena recuperan nuevos yacimientos, destacando varias estaciones de cazoletas y canalillos

Las conclusiones del proyecto de investigación sobre la Caldera de Tirajana, promovido por la Dirección General de Patrimonio Cultural, lo revelan como un enclave excepcional, tanto por el estado de conservación que mantiene como por la variabilidad de su registro arqueológico. Todo ello, sumado a su longevidad, lo convierten en el núcleo religioso más antiguo de la isla y en uno de los mayores paradigmas para estudiar la arqueología de Gran Canaria.

Esta es la principal conclusión del equipo de arqueólogos de la empresa Tibicena, tras las dataciones y prospecciones realizadas para recuperar la memoria indígena de la Caldera de Tirajana. Los trabajos de campo han aflorado nuevos yacimientos, destacando varias estaciones de cazoletas y canalillos que jalonan los bordes de la Caldera. Además, los sondeos arqueológicos realizados en la “Fortaleza de Amurga”,  junto al almogarén del mismo nombre apuntan, a juicio del director de Tibicena Marco Antonio Moreno, a lo que consideran “el posible epicentro de lo que creemos fue uno de los riscos sagrados de los aborígenes canarios, Umiaya”.

El proyecto ha permitido generar una nueva valoración de este enclave y justificar una posible ubicación y delimitación, gracias a la documentación textual y arqueológica recuperada, constatando que este espacio ya estaba utilizado y visitado en una fecha tan temprana como el siglo VIII, y que pudo mantener su uso hasta los momentos previos a la conquista.

Los resultados de la investigación se difundirán, a finales de enero de 2020, en una exposición temporal promovida por Patrimonio Cultural de Canarias, en el Centro-Museo de La Fortaleza, con el título “El Tiempo Perdido. Un relato arqueológico de la Tirajana indígena”, donde se expondrá la información recuperada desde finales del siglo V-VI d.C, hasta el siglo XVI, mil años continuados de la historia de Tirajana. Así mismo, se editará un libro de carácter divulgativo.

Ansite en Umiaya

La ubicación del lugar y el estudio de la documentación etnohistórica concluye “con rotundidad que el yacimiento de La Fortaleza no fue nunca Ansite. Por otro lado, creemos que la última defensa de los aborigenes  se encuentra en Amurga, en el lugar conocido como la “Fortaleza de Amurga” que, a su vez, se encontraba comprendido dentro del territorio consagrado de Umiaya. Así, los aborígenes buscaron no solo una defensa física de las tropas castellanas, sino también un cobijo espiritual, acogiéndose a sagrado” apunta Moreno.

Las dataciones realizadas muestran, por primera vez, la evolución histórica del poblamiento insular de Gran Canaria a partir de los estudios realizados en la Caldera. “En este sentido, están sirviendo a modo de espejo para el resto de la isla. Estas dataciones dejan patente la antigüedad de la ocupación de la Caldera de Tirajana. De igual forma, ponen de manifiesto las actividades cultuales y religiosas dentro de este espacio en un momento tan temprano como el siglo VIII-IX que, en relación a los trabajos arqueológicos realizados en La Fortaleza de una antigüedad similar, nos permite confirmar que estamos ante el núcleo religioso más antiguo de Gran Canaria”, afirma el director de Tibicena.

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